Cómo olvidarlo (y para los que aún no nacíamos: cómo no saberlo): el 26 de abril de 1986 un edificio que contenía un reactor nuclear en Chernobyl, Ucrania, explotó y el fuego no paró en 10 días, provocando una lluvia radiactiva que se extendió por Europa y dando origen a una de las emergencias medioambientales más grandes de la historia.

Domo de chernobyl

A meses del accidente las autoridades optaron por construir un enorme “sarcófago” de hormigón y acero que frenara la radiación. Sin embargo, dicha medida fue temporal y hasta hoy se han aplazado el costoso mantenimiento.

Por esto hace un tiempo la empresa Novarka está a cargo de materializar la que espera ser la solución definitiva a la amenaza de Chernobyl: la estructura móvil más grande que se haya creado jamás, con el objetivo de proteger el medio ambiente, contener la amenaza y crear un espacio para empezar a desmantelar sus componentes más peligrosos.

Esta especie domo posee un sistema de confinamiento diseñado para resistir un terremoto de magnitud 6, un tornado categoría 3 y temperaturas extremas desde -43ºC hasta +45ºC.

Los ingenieros esperan que la meta se cumpla gracias a una doble capa que crea una cavidad entre las paredes internas y externas, que contribuya a regular la temperatura y la humedad, además de un complejo sistema de ventilación que utilizará un sistema de presión negativa para mantener el polvo radioactivo atrapado adentro.

A continuación un video explicativo:

Categorías: blog

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *